1. En el móvil no se puede leer ni pulsar

Si hay que hacer zoom para ver el teléfono o el botón queda fuera de la pantalla, la visita se va. La mayoría del tráfico llega desde el móvil, en cualquier ciudad de España.

2. El horario, la carta o los datos ya no son verdad

Una web con el verano pasado o un servicio que ya no ofreces genera desconfianza más rápido que no tener web. Si el resto del diseño sigue sirviendo, a veces basta mantenimiento web.

3. No hay una acción clara

Reservar, pedir presupuesto o ver la oferta deberían ser el paso obvio. Si la página solo decora, no está trabajando. El criterio de un diseño actual está en diseño web.

4. El formulario no llega o nadie sabe revisarlo

Prueba a enviarte un mensaje. Si no aparece, estás perdiendo consultas en silencio. Es un fallo de mantenimiento, no una opinión de diseño.

5. No puedes cambiar un texto sin llamar a quien la hizo

Si cada aviso depende de un tercero y no hay acuerdo de cambios, la web se queda vieja. Un panel o un plan de mantenimiento web lo resuelve sin rehacerlo todo.

6. No explica a quién sirves

Decir qué haces, para quién y cómo contactarte ayuda a quien busca. El servicio de LVWebStudio es 100% online para toda España. La página de diseño es diseño web.

7. Da vergüenza pasar el enlace

Si evitas compartir la URL cuando te piden información, la web ya no representa al negocio. Ahí compensa renovar, no parchear colores.

Mira proyectos reales en el portafolio, el listado de servicios y, si quieres un alcance, solicitar presupuesto. También puedes escribir por contacto. No hay una cifra de «cuántos clientes recuperarás»: eso no se puede prometer.

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