La reserva tiene que verse sin buscar
Teléfono, WhatsApp o formulario de mesa en la primera pantalla del móvil. Si el botón está bajo tres fotos, mucha gente llama a otro sitio. No hace falta un motor de reservas complejo el primer día: hace falta que el camino exista y funcione.
Carta, precio y horario reales
Una carta en PDF de hace dos años o un horario de invierno en agosto genera la queja en la puerta, no en la web. Publica lo que sirves ahora y di si el menú del día cambia. Si lo vas a actualizar a menudo, deja ese trabajo en mantenimiento web.
El precio orientativo, si lo enseñas, tiene que ser el de verdad. Esconderlo no aumenta las reservas: aumenta las preguntas.
Cómo llegar y para quién es
Zona, aparcamiento o transporte, y si aceptas grupos. Quien busca dónde comer necesita ese dato en el texto, no solo un mapa diminuto.
El diseño de ese tipo de página encaja en diseño web. Si más adelante vendes bonos o producto, se valora como tiendas online, no como un extra gratuito.
Lo que no sustituye a la web
Una red social enseña el plato, pero no guarda el horario ni el botón de reserva cuando cambias de foto. La web es el sitio estable al que enlazas desde Google y desde la ficha del negocio.
Puedes ver el enfoque general en diseño web, ejemplos en el portafolio y pedir alcance en solicitar presupuesto. Si quieres contarlo antes, contacto. El resto de líneas está en servicios. Ninguna de estas piezas promete un número de mesas.