La plantilla conviene si el proceso ya cabe en ella

Presentar servicios, un formulario y unas fotos: muchas pymes pueden salir con una estructura conocida, bien ajustada. Ir rápido tiene valor si el texto es tuyo y el móvil se lee. Una página sencilla puede empezar desde 99 €, en toda España.

El problema aparece cuando la plantilla manda: no puedes ordenar los servicios como los vendes, el idioma se duplica mal o el formulario pide campos que no usas.

El diseño propio conviene si el negocio no es genérico

Varias líneas de servicio o una forma concreta de pedir presupuesto. Ahí diseño web o desarrollo web evitan pelearse con un tema cerrado. No es más caro por la ciudad: es más caro porque hay más trabajo.

Si la pyme necesita varias secciones, mira páginas web para pymes. El trabajo es 100% online para toda España.

Cómo decidir sin postureo

Anota las tres cosas que el cliente debe poder hacer. Si una plantilla las cubre sin rodeos, no pagues un desarrollo para lucir originalidad. Si cada semana alguien del equipo dice «en la web no se puede poner», el tema se ha quedado pequeño.

El cálculo está en solicitar presupuesto. Proyectos en el portafolio, dudas en contacto y el mapa de servicios.

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